CAPITULO III

Ana María Gómez Campos
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Una religiosa con un ideal que hizo realidad

Ante la idea de creer que el mundo está mal y completamente perdido debemos colocar nuestra alma en todas aquellas personas, hombres y mujeres, que han sabido mejorar nuestro mundo y llevarlo más a Dios; porque mientras existan personas que se atrevan a seguir a Jesús y a quererlo sin medida el mundo, no estará perdido ya que todas esas almas, valientes y entregadas, son la luz con la cual Dios sigue revelándose al mundo de hoy con su rostro siempre lleno de amor y de comprensión.

Una mujer que se unió a la causa del amor, como religiosa, y que no se detuvo ante la adversidad con tal de ¡Amar al Espíritu Santo y hacerlo amar! Fue la Sierva de Dios Ana María Gómez Campos, cofundadora junto con el Venerable P. Félix de Jesús Rougier, de la Congregación de Hijas del Espíritu Santo. Ella se dejó llevar por el Espíritu Santo y fue valiente ante las desesperanzas del camino, sonriendo a las dificultades y esforzándose por ser una religiosa que respondiera, desde la Espiritualidad de la Cruz, a las interrogantes del signo de los tiempos, en Ana María Gómez Campos vemos a una seguidora de Cristo Sacerdote y Víctima que no se dejó arrastrar ante los obstáculos del camino.

La Sierva de Dios Ana María Gómez Campos, fue de esas personas que era abierta, cercana, alma de oración, trabajadora, valiente, amiga y todo esto lo fue logrando no de un día para otro sino que fue todo un proceso al lado de Cristo, sin embargo, el éxito en este punto se debió a su capacidad de escucha, es decir, a su capacidad de amar a Jesús, su gran amor, con quien vivió toda la vida trabajando por la Iglesia y el mundo. Hoy en día, como católicos, nos falta imitar ciertas características de la Madre Ana María pues resultan necesarias para seguir trabajando por la causa de Cristo de un modo que en verdad responda al signo de los tiempos y que no se quede en palabras huecas y carentes de sentido.

El ideal de Ana María fue el transmitir el sacerdocio de Cristo y esto lo hizo usando la fe y la razón porque cuando nosotros tenemos fe, pero nos cerramos a la razón o bien tenemos razón pero nos cerramos a la fe, lo que sucede es que nos perdemos en las confusiones y no podemos llegar al ideal soñado. La Sierva de Dios Ana María Gómez Campos vivó el sacerdocio bautismal escuchando al mundo, para responder al mundo; con acciones de vida que colaboraran a combatir las estructuras de pecado y hacer vida el ideal de Cristo. Su formación como maestra le permitió profundizar en la razón y su experiencia con Dios, le permitió profundizar en la fe ¡Qué falta nos hace a la Iglesia el que haya católicos de fe y razón!, ante ésto, no dudemos buscar formarnos en la fe católica para luego hacer uso de la razón y lanzarnos a la causa de Cristo sin importar el qué dirán. Hay tres características de la Sierva de Dios Ana María Gómez Campos que nos pueden decir muchas cosas y orientar en este fascinante camino tras las huellas del amor, es decir, tras las huellas de Cristo y son: Su actualidad, su sencillez, su calidad al servir.

Su actualidad:

¡Cómo llevar a Jesús ante un mundo moderno si no estamos actualizados al respecto! la Sierva de Dios sabía actualizarse sobre su medio, la situación religiosa, las estrategias educativas, la realidad del mundo porque sabía mantenerse actual. La necesidad de actualizarse se deriva del hecho de que, como católicos, tenemos que aportar al mundo el mensaje de amor que Dios nos ha regalado y si no estamos al tanto de lo que sucede a nuestro alrededor, será imposible cumplir tal misión.

La Sierva de Dios Ana María hizo varios estudios con el objetivo de compartir su conocimiento con toda la Iglesia, sin embargo, es cierto que no todos tienen acceso a una carrera profesional, sin embargo, el estar en contacto con la Iglesia, lo cual todos podemos hacer, permite que estemos actualizados en los temas espirituales que dan modo y forma a nuestro bautismo. La Sierva de Dios creyó profundamente en que todos los hijos e hijas de Dios merecían tener una educación que les permitiera ser actuales y bien formados, ante esta necesidad, la R.M. Ana María Gómez Campos llegó a fundar colegios que, incluso, fueran para personas de escasos recursos respondiendo así a la necesidad de formarse, como ella lo buscó siempre, para mantenerse actual en su servicio, de hecho, hoy en día las Hijas del Espíritu Santo han continuado fundando los hoy conocidos “Colegios Ana María Gómez Campos” abiertos a las necesidades de las personas. A ejemplo de la Madre Ana María, el que trabaja con jóvenes debe actualizarse con las realidades juveniles, el que es profesor debe actualizarse en los métodos de educación, en fin, todos en nuestra área debemos estar actualizados y no por sentirnos eruditos o no salir de un cuarto para estar estudiando sino para, aprender con naturalidad y por amor a Cristo, y de esa manera ir respondiendo a los retos del siglo XXI.

Su sencillez:

No imaginemos a la Sierva de Dios Ana María Gómez Campos hablando de una forma en la que nadie la entendiera o estudiando todo el día ya que la Sierva de Dios, fue alguien muy activa, ya que llegó a fundar varios Colegios en diversas partes de la República Mexicana, y se dedicó a orar también por el mundo pero lo interesante y profético de su testimonio es que a cada oración le sumaba una buena obra, sin embargo, en toda su acción no perdió la sencillez sino que, por el contrario, mientras más actividad tenía, combinada con sus oraciones, ella iba descubriendo la sencillez que nos debe distinguir a todos los que seguimos a Cristo porque la sencillez nos permite amar.

Su calidad al servir:

La caridad del cristiano debe tener calidad, es decir, que todo lo que hagamos debemos hacerlo bien ya que la responsabilidad es parte de la vida del cristiano, por ejemplo, si me corresponde hacer un favor para bien de una persona, viviré la calidad de la caridad si esto lo hago de buena gana y con la intención de servir a ejemplo de lo que hacía la R.M. Ana María.

Muchas veces cuando preparamos un retiro o algún evento católico así como algún proyecto caemos en el problema de hacerlo sin calidad, es decir, de hacerlo sin revisarlo adecuadamente como si no fuéramos felices trabajando por Cristo, ante ésto, la M. Ana María no quiso quedarse estancada sino que venció sus inercias al “no hacer las cosas bien” y en todos sus trabajos supo dejar la huella de la calidad, por ejemplo, cuando ella fundaba un Colegio, sin importar el tamaño de éste ni el número de alumnos, el colegio iniciaba su curso con calidad tanto en el personal como en la organización porque ella no hacía las cosas a medias sino que lo hacía con calidad y en este sentido hacía todas las demás cosas. Quienes la trataron particularmente varias Hijas del Espíritu Santo, pueden dar testimonio de esto.

Conclusión:

La Sierva de Dios Ana María Gómez Campos, fue como nosotros de carne y hueso, y ella supo transformar sus caídas y limitaciones en caminos de vida para cumplir la voluntad de Dios, sigamos su feliz ejemplo para que seamos católicos que vivamos la razón combinada con la fe. Les dejo unas reflexiones escritas por ella misma, las cuales nos reflejan su modo de vivir la Espiritualidad de la Cruz:

“Enséñame Señor a hacer tu voluntad”.

“¡Que tu Sí sea un Sí bien definido y que tu NO, un NO resuelto! porque si tu criterio fluctúa entre las dos expresiones, desconcertarás a cuantos te rodean, y nunca harás algo en la vida”.

“La unión hace la fuerza. Sé siempre lazo de unión en tu familia, en tu grupo y en donde te encuentres. Nunca dividas ni seas el elemento disolvente”.

“¿De dónde tomaremos la fuerza y la energía suficiente para poner los cinco sentidos en lo que hacemos, darle peso a las cosas y hacernos responsables de nuestra propia vida? Sólo en Dios…”.

“En el camino hacía Dios no hay descansos ni paradas hay que caminar siempre”

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Oración de Intercesión:

Padre Bueno:

Concédeme por tu bondad y misericordia la gracia………que confiadamente imploro por intercesión de la Madre Ana María Gómez Campos, incansable apóstol tuyo a favor de la causa sacerdotal de Jesús, así como de la promoción vocacional en la Iglesia.

Permite, oh Padre, que sea reconocida la audacia de tu hija y su compromiso en la causa sacerdotal de Jesús, para que por el estímulo de sus ejemplos haya más sacerdotes y bautizados empeñados en vivir y hacer vivir en Evangelio.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén (Se reza un Padre Nuestro, Ave María, Gloria).

Con Licencia Eclesiástica.
Si desea más información sobre la Sirva de Dios, o bien, recibe un favor o milagro por la intercesión de la Madre Ana María Gómez Campos F.Sp.S. favor de escribir a: postuladorcausas@familiadelacruz.org

casageneral@hijasespiritusanto.org.mx

Para más información:
www.hijasespiritusanto.org.mx


Carlos Díaz Rodríguez
Miembro de la Familia de la Cruz
c_diazs@hotmail.com

 


 

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